Momentos de extrema tensión se vivieron en la localidad bonaerense de Caseros, donde un hombre con presuntos problemas psiquiátricos mantuvo a otro como rehén en una casa y realizó más de 300 disparos contra policías que rodeaban el lugar.

Entre los agentes que acudieron a la vivienda, situada en la calle Tres de Febrero al 3900, se encontraban efectivos del Grupo Halcón.

El episodio tuvo un desenlace fatal: murió el secuestrador y la persona que mantenía cautiva, mientras que cuatro policías resultaron heridos producto de la resolución violenta del hecho.

De acuerdo con los primeros datos, se habrían escuchado más de 300 disparos durante toda la noche. El Grupo Halcón trabaja en el lugar y efectivos de distintas fuerzas trabajan en el lugar.

Según las primeras informaciones, el agresor habría discutido con su mujer y la tomó del cuello mientras cenaban con una familia conocida. Debido a la violenta situación, todos se retiraron de la casa, excepto el secuestrador -un hombre de 42 años identificado como Alejandro Darío Maldonado- y un amigo, José Alejandro Cáceres (47), quien resulta ser la persona que presuntamente está privada de su libertad.

En el lugar trabaja también personal de la Estación de Policía de Tres de Febrero y de la DDI de San Martín. En principio, la causa fue calificada como toma de rehén y es investigada por la fiscal Diana Mayko, de la UFI N°7 del departamento de San Martín.

Las fuentes consultadas por este medio indicaron que después de que las autoridades mantuvieron contacto con el secuestrador, el hombre comenzó a disparar. En medio de la tensión, la Policía dispuso un perímetro de seguridad en el barrio y le pidió a los vecinos que se mantengan en el interior de sus casas.

Sergio Berni, ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, dijo en diálogo con Canal 13 que esperan la orden de la fiscal para que los efectivos del Grupo Halcón ingresen en la vivienda. Según dijo el funcionario, un psicóloga dialogó durante varias horas con Maldonado pero durante toda la negociación, el hombre no expresó ninguna demanda.

“Es una persona alterada en sus funciones mentales y está muy atrincherado. Tiene armas de munición gruesa y ni bien entre el fiscal, entraremos. Le dijo a la psicóloga que se estaba armando como para la tercera guerra mundial. Tiene máscara de gas y chaleco antibalas. Estábamos esperando a que se le acaben las balas pero está claro tiene muchas. Tenemos ya todo planificado para entrar. Estamos parados en la puerta desde la madrugada”, dijo Berni.

Otro detalle que indicó el funcionario es que cuando se arrojó gas dentro de la vivienda para tratar de reducir al sospechoso, sólo es escuchó a una persona toser. Por eso no descartan que haya herido a la persona cautiva. Sin embargo, indicó que se trata de una de las hipótesis que se manejan. “Cuando quiere habla, cuando quiere grita. Está completamente enajenado y la situación es de altísimo riesgo”, añadió.