Para la ciencia, la aspirina no reduce el riesgo de problemas cardiovasculares en personas sanas

 

Aunque el consumo de la aspirina sea moneda común y corriente, dada la gran cantidad de personas que toman una por día para evitar problemas cardiovasculares, su papel en la prevención primaria de las enfermedades no está del todo claro, especialmente en las personas mayores, que tienen un mayor riesgo, según un estudio científico.

Estos hallazgos iniciales del estudio ASPREE, respaldados por los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses y publicados en The New England Journal of Medicinerevelaron el papel del fármaco en la vida de los adultos mayores en una investigación internacional que estudió a 19.114 personas mayores de 70 años.

En diálogo con Infobae, el médico cardiólogo Rafael Díaz, director de ECLA (Estudios Clínicos Latinoamérica) y director del Departamento de Cardiología del Instituto Cardiovascular de Rosario explicó: «La aspirina es la droga más noble e importante, la más usada y con una indicación clara: los pacientes que tuvieron un episodio previo deben tomarla de por vida ya que el no tomarla incrementa el riesgo de volver a padecerlo; sería riesgoso que la gente piense que no debe tomar aspirina ya que quienes tienen indicado la deben tomar«.

Para el médico cardiólogo Jorge Tartaglione, presidente de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA), este es un estudio que ahonda en una creencia que se sostiene hace mucho y que es importante que existan estos resultados para derribar mitos.»La aspirina en una persona sin problemas cardíacos no previene la posibilidad de tener a futuro un problema del corazón», dijo a Infobae.

Para realizar el estudio, los participantes fueron divididos en dos grupos: uno debía tomar una dosis baja de aspirina diaria y el otro no. Ninguno de los participantes tenía trastornos que requirieran del uso de este fármaco y estaban en perfectas condiciones.La observación fue durante una media de 4,7 años.

En adultos sanos sin episodios cardiovasculares previos, la aspirina no prolongó la vida sana e independiente (vida libre de demencia o discapacidad física persistente). El riesgo de morir por una variedad de causas, incluido el cáncer y la enfermedad cardíaca, varió y requerirá más análisis y seguimiento adicional de los participantes en el estudio, según los autores.

Para el jefe del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de Fundación Favaloro,Oscar Mendiz (MN 73900), la persona que tiene recetada la aspirina por un profesional de la salud no la debe abandonar: «El paciente debe continuar con lo que le dijo el médico, el que se automedica tiene que acudir a un profesional también y evitar hacerlo», enfatizó a Infobae. 

«Las directrices clínicas señalan los beneficios de la aspirina para prevenir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares en personas con enfermedades vasculares como la patología de la arteria coronaria«, dijo Richard J. Hodes, director del Instituto Nacional del Envejecimiento. «La preocupación fue la incertidumbre sobre si la aspirina es beneficiosa para personas sanas sin esas patologías. Este estudio muestra por qué es tan importante realizar este tipo de investigación, para que podamos obtener una imagen más completa de los beneficios y riesgos de la aspirina entre las personas mayores sanas«, agregó.

«Es vital entender que no les tenemos que dar a las personas sanas aspirina preventivamente cuando no sufrieron un evento cardiovascular y que las personas que deben tomarla continúen de por vida con lo indicado», comentó Díaz.

En la población total del estudio, el tratamiento con 100 mg de aspirina por día no afectó a la supervivencia libre de demencia o discapacidad. Entre las personas asignadas al azar para tomar aspirina, el 90,3 por ciento permaneció con vida al final del tratamiento sin discapacidad física persistente o demencia, en comparación con el 90,5 por ciento de los que tomaron un placebo. Las tasas de discapacidad física fueron similares y las tasas de demencia fueron casi idénticas en ambos grupos.

Los investigadores también analizaron los resultados de ASPREE para determinar si ocurrieron eventos cardiovasculares. Descubrieron que las tasas de eventos cardiovasculares mayores, que incluyen enfermedad coronaria, ataques cardíacos no mortales y accidente cerebrovascular isquémico fatal y no fatal, fueron similares en los grupos de aspirina y placebo. En el grupo del fármaco, 448 personas experimentaron eventos cardiovasculares, en comparación con 474 personas en el grupo de placebo.

Otro de los grandes hallazgos del estudio fue que tomar aspirina en perfectas condiciones de salud puede provocar hemorragias. «Es mayor el riesgo de sufrir una hemorragia por la aspirina que los beneficios que puede traer», comentó Tartaglione. 

«El aumento de las muertes por cáncer en los participantes del estudio en el grupo de aspirina fue sorprendente, dado que estudios previos sugieren que el uso de aspirina mejora los resultados del cáncer«, dijo Leslie Ford, directora asociada de investigación clínica de la División de Prevención del Cáncer del NCI. El análisis de todos los datos relacionados con el cáncer del estudio está en marcha y hasta que tengamos datos adicionales, estos hallazgos deben interpretarse con precaución», agregó.

«El que toma una o dos aspirinas diarias recetadas por el médico, que las siga tomando; el que no tuvo ningún episodio cardiovascular y lo tomaba a modo de prevención, que vaya al médico», concluyó Tartaglione.